La compañía norteamericana Google ha decidido poner a disposición de todos aquellos que navegan por la Web un traductor, el cual podrá ser incorporado – por los propietarios- en los sitios Web y blogs.
Para ello, basta con acceder a Herramientas en Google Translate, (http://translate.google.com/translate_tools?hl=es) seleccionar el idioma de la página, y copiar y pegar la línea de código HTML que se genera automáticamente.
A partir de ese momento, cuando los visitantes ingresen al sitio, podrán ver -si lo desean- una versión traducida de la página, simplemente seleccionando el idioma que se desee. Aunque la traducción automática está lejos de ser perfecta, tal y como reconoce la empresa, al menos permitirá a los visitantes del sitio hacerse una idea general de su contenido.






